La americana, el folk, el rock, la canción de autor, se han quedado sin su más grande mentor y a la vez sin su alumno más aventajado. Un magnífico escritor que canalizaba su tristeza y vacío utilizando una guitarra acústica y mucho, mucho talento y creando canciones tan monumentales como catedrales románicas y tan frágiles como castillos de naipes. Yo, personalmente, he aprendido mucho de un disco como el North Star Deserter, que fue mi album de 2007 y que no dejó de sonar durante meses y meses en mi equipo de música. A día de hoy me sigue estremeciendo sobremanera. Tengo pendiente su último disco "At the cut" que no podré escuchar sin evitar que se me erice el vello de todo mi cuerpo. Malos tiempos para la lírica. Descanse en paz el gran Vic Chesnutt (1964-2009).
domingo, 27 de diciembre de 2009
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